Primeras preguntas

¿Cómo vestirse para practicar en el dojo?
Tradicionalmente los laicos visten un kimono negro. El kimono permite cruzar las piernas cómodamente y respirar con libertad. El color negro no perturba la concentración. Al principio se puede venir simplemente con ropa cómoda, preferentemente oscura o de color neutro.

¿Cómo colocarse en la postura si no se es muy flexible?
Al principio se pueden tener dificultades para cruzar las piernas en la postura del loto o del medio-loto, o para colocar las rodillas en el suelo. Pero, por lo general, este problema se soluciona con la práctica. Si las dificultades están relacionadas con la edad y/o enfermedad y si es imposible sentarse en la postura, hay soluciones, como por ejemplo hacer zazen en una silla. En cualquier caso pida consejo al responsable que sabrá ayudarle.

Al cabo de un rato se me duermen las piernas y tengo hormigueo.¿Debo preocuparme?
No tiene ninguna importancia, no es doloroso y no se corre ningún riesgo. Si le es difícil levantarse al final del zazen, hágalo suavemente apoyándose con las manos en el zafu: déle forma, con las piernas estiradas, y cesará el hormigueo.
Me es difícil concentrarme, estoy estresado y nervioso.

¿La práctica del zen me ayudará a relajarme?
Sin duda zazen le ayudará a concentrarse y a calmarse. Pero no es un método de relajación ni una técnica de bienestar, ni de desarrollo personal. La vía del Buda es una vía espiritual de gran profundidad que va más allá de uno mismo. Si se practica sin objetivo, sin pretender un beneficio personal, entonces se puede encontrar el verdadero y profundo sosiego del espíritu y estar en armonía con todas las cosas.

¿Qué hacer con los pensamientos y las emociones durante zazen?
Es la práctica misma. Si durante zazen se mantiene concentrado, reuniendo el cuerpo y la mente por medio de la atención a la postura y a la espiración, dejando pasar los pensamientos y las emociones sin perseguirlos ni huir de ellos, considerando que no tienen ninguna importancia y sin identificarse a ellos, entonces uno termina por olvidarse de sí mismo. Los pensamientos y las emociones se apaciguan, la confusión se disipa, la mente se vuelve clara y apacible.
Ello no significa que vaya usted a dejar de tener emociones o reacciones ante los fenómenos de la vida, sino que aprenderá, gracias a la práctica de zazen, a no agitarse ante las cosas que surgen en su mente, a no agitarse ante los fenómenos y las circunstancias de la vida, entonces podrá aceptar lo que se presenta sin quedar desbordado por ello y acceder así a la verdadera libertad.

¿Se puede practicar solo en casa?
En zazen se está profundamente solo frente a sí mismo, pero al mismo tiempo en absoluta interdependencia con todas las existencias. Practicar esta interdependencia, armonizarse con los demás forma parte de la práctica del budismo Mahayana. La presencia de los otros en el dojo, su concentración y su energía ayudan en la práctica.
Además el zen es transmisión de maestro a discípulo, de persona a persona. Ese vínculo con un enseñante, con un amigo de bien que puede guiar en la vía, es esencial. Puede ayudar a reconocer los propios extravíos, a ir más allá de los miedos, de las dudas, de los obstáculos… La práctica es entonces una realidad viva y dinámica.
Sin embargo, si se vive lejos de un lugar de práctica, se puede hacer zazen en casa e ir de vez en cuando a una sesshin en la que se podrá conocer a un enseñante. Sin ese vínculo, la práctica es sólo ilusión.

 

Hosetsu Laure Scemama.

 

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